Diseño con criterio,
desde San José.
Soy Ramiro Paredes, diseñador. BORR es el estudio con el que trabajo identidad visual y web para emprendedores y negocios que quieren presentarse a la altura de lo que ofrecen.
El nombre viene de la mitología nórdica. El padre de Odín. Una figura que existe antes del cosmos, antes del adorno. No es un nombre para sonar bien. Es una postura: el diseño que importa no decora. Ordena.
No vendo paquetes genéricos ni soluciones de una hora. Me siento a entender el negocio antes de tocar nada.
Quién está atrás de BORR.
Me llamo Ramiro Paredes, diseñador con base en San José de Mayo, Uruguay. Empecé en arquitectura, pasé por el diseño gráfico, llegué al UX/UI. No como giros de carrera, sino como capas del mismo problema: cómo las cosas se sostienen, qué comunican y cómo la gente las usa. Llevo años trabajando con desarrolladores, QA y project managers en equipos de distintos países, y eso cambió cómo pienso un proyecto: no solo cómo se ve, sino cómo funciona.
Atrás de todo lo que hago hay una convicción: cada elemento tiene que tener una razón. Un color, una tipografía, un espacio en blanco. Cuando no responden a nada, sobran. No significa que todo sea frío o desnudo. Significa que cuando algo está en el diseño que recibís, está porque tiene que estar.
Antes de arrancar
Lo que hago: identidad visual, claridad de mensaje, lógica web y UX/UI. No como disciplinas separadas, sino como partes del mismo problema.
Lo que no hago: piezas aisladas sin contexto, campañas publicitarias, fotografía, edición de video. Si lo que necesitás es eso, lo digo antes de arrancar.
No hago trabajo especulativo. No diseño muestras previas antes de confirmar un proyecto, ni participo en concursos sin garantía de compensación. Es el estándar de la profesión.
BORR no es la opción más barata. Si el presupuesto no da, lo digo antes de arrancar también.
La primera conversación no tiene costo ni compromiso. Me contás dónde estás parado, qué necesitás y cuándo. Si tiene sentido trabajar juntos, propuesta en 48 horas.
Hablemos.
Un mail alcanza para arrancar. Contame qué está pasando con tu negocio.